¿Vivís siempre en “cuesta”?

¿Vivís siempre en “cuesta”?

¿Desde enero seguís en la misma situación? Es momento de que esto cambie.

Primero lo primero: un presupuesto.
Establecé uno en el que asignés el monto de cada ingreso y cada gasto.

Acá tenemos una herramienta para vos.

Clasificá tus ingresos fijos:

  • Salario base
  • Comisiones
  • Servicios profesionales
  • Alquileres

Priorizá tus gastos, ¿los más importantes?

  • Hogar (alquiler, impuestos, entre otros)
  • Servicios públicos
  • Transporte
  • Alimentación (eso que llaman diario)
  • Ahorro (SÍ, si lo contemplás como un gasto siempre tendrás un “colchoncito”)

Acá debés procurar que tus gastos no superen tus ingresos. Si es así, es momento de hacer grandes cambios.

  • No gastés innecesariamente o en exceso al comer fuera de casa; así podrás cuidar mejor tu alimentación.
  • Sí no tenés vehículo, procurá utilizar transporte público, es mucho más económico que utilizar taxi u otros servicios.
  • No te endeudés innecesariamente, no caigás en la tentación, si no te alcanza para comprar lo que deseás ahorrá para hacerlo en el futuro ya sea a corto, mediano o largo plazo.

¿Y si ya tenés deudas?

Cancelá en cuanto podás la totalidad de las más pequeñas y mantené al día las más grandes, así podrás ir reduciendo la cantidad de créditos que tengás. Además procurá pagar antes o en las fechas que se establecieron las cuotas desde un inicio, así evitarás pagar multas e intereses que solo harán que perdás aún más dinero. Con esto tendrás un mejor récord crediticio, podrías necesitarlo para cumplir alguno de tus sueños en el futuro.

Si no tenés opción, tratá de unificarlas, inclusive podrías reducir la cantidad que pagás en una sola cuota en vez de estar pagando varias. Valorá nuestra opción, podríamos ayudarte desde ya a reorganizar tus finanzas.

Ahora sí… a manejar de la mejor manera tu dinero y a AHORRAR.